24 de Abril – Día Mundial contra la Meningitis – Clínica Modelo Lanus
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Fechaabril 23, 2021

24 de Abril – Día Mundial contra la Meningitis

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El 24 de abril de cada año es el día elegido por la Confederación de Organizaciones de Meningitis para realizar su campaña mundial e informar a la población sobre la importancia del diagnóstico precoz y la prevención de esta enfermedad.

¿Qué es la meningitis?

La meningitis es la inflamación de las meninges, unas membranas que cubren y protegen el cerebro y la medula. Hay dos formas principales en que se pueden afectar: una viral y otra bacteriana.

La meningitis viral es la forma más común y menos severa. Esta, como la mayoría de las virosis, se cura sola y el tratamiento solamente es de sostén. Es muy raro que deje una secuela permanente.

En cambio, la meningitis bacteriana, que es menos frecuente, es una enfermedad muy peligrosa que sin tratamiento precoz casi siempre es mortal y aun tratada puede dejar secuelas importantes: Puede causar importantes daños cerebrales y es mortal en el 50% de los casos no tratados.

Transmisión

Hay diferentes bacterias causantes de meningitis. La bacteria más común se transmite de persona a persona a través de gotículas de las secreciones respiratorias o de la garganta. La propagación de la enfermedad se ve facilitada por el contacto estrecho y prolongado con una persona infectada. El periodo de incubación medio es de 4 días, pero puede oscilar entre 2 y 10 días.

La enfermedad meningocócica puede ser mortal y debe considerarse siempre como una urgencia médica. El tratamiento antibiótico apropiado debe comenzar lo antes posible.

Síntomas

Los síntomas más frecuentes son rigidez de nuca, fiebre elevada, fotosensibilidad, confusión, cefalea y vómitos. Incluso cuando se diagnostica tempranamente y recibe tratamiento adecuado, un 5 a 10% de los pacientes fallece, generalmente en las primeras 24 a 48 horas tras la aparición de los síntomas.

La meningitis bacteriana puede producir daños cerebrales, sordera o discapacidad de aprendizaje en un 10 a 20% de los sobrevivientes. Una forma menos frecuente pero aún más grave de enfermedad meningocócica es la septicemia meningocócica, que se caracteriza por una erupción cutánea hemorrágica y colapso circulatorio rápido.

Diagnóstico

El diagnóstico inicial de la meningitis meningocócica puede establecerse a partir de la exploración física, seguida de una punción lumbar que muestra un líquido cefalorraquídeo (LCR) purulento. Algunas veces también se puede observar la bacteria en el examen microscópico del LCR. El diagnóstico es respaldado o confirmado por el cultivo positivo de la sangre o del LCR, las pruebas de aglutinación o la reacción en cadena de la polimerasa (PCR). La identificación de los serogrupos y el antibiótico son importantes para definir las medidas de control y tratamiento.

Tratamiento

Ante el diagnóstico, hay que ingresar al paciente en un hospital o centro de salud para su permanente monitoreo y control, aunque no es necesario aislarlo. El tratamiento antibiótico apropiado debe comenzar lo antes posible. El inicio del tratamiento antes de la punción puede dificultar el crecimiento de la bacteria en el cultivo de LCR y la confirmación del diagnóstico. Se pueden utilizar diferentes antibióticos, como la penicilina, ampicilina, cloranfenicol y ceftriaxona.

Prevención

La buena noticia es que la meningitis meningocócica se puede prevenir mediante vacunas que ya existen y que están a disposición de la población. La Argentina fue el primer país en el mundo en incluir una vacuna contra la meningitis por meningococo grupos A, C, W e Y en el calendario de vacunación, y es gratuita y obligatoria para lactantes y adolescentes.

También existe otra vacuna para el grupo B que no está incluida en el calendario nacional de vacunación y que resulta igualmente importante aplicar, para tener una protección más amplia contra la meningitis por meningococo.

En la actualidad, los mayores desafíos que enfrenta la lucha contra la meningitis meningocócica son la detección precoz de sus síntomas para que el diagnóstico y el tratamiento puedan brindarse a tiempo, así como lograr altas coberturas de vacunación para una prevención eficaz. Por eso, es importante que recordemos cómo prevenirla y detectarla, para que más personas puedan ser tratadas a tiempo y sobrevivir a la enfermedad con una buena calidad de vida.

Buenos hábitos higiénicos, lavarse siempre las manos, evitar llevarse las manos a la boca, la consulta médica precoz ante dolor de cabeza y fiebre y tener las vacunas al día mantendrá al mínimo el riesgo de padecer meningitis.

Fuente: Organización Mundial de la Salud