La hipertensión arterial es una de las condiciones más frecuentes y, muchas veces, puede desarrollarse sin presentar síntomas evidentes. Aunque no genere molestias, controlar la presión arterial es clave para prevenir enfermedades cardiovasculares. De hecho, afecta aproximadamente a 1 de cada 3 personas adultas.
En el marco del Día Mundial de la Hipertensión, que se conmemora cada 17 de mayo, resulta fundamental generar conciencia sobre la importancia de los controles y la detección temprana.
Cuando no se controla adecuadamente, la hipertensión aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, enfermedad renal y otras complicaciones que pueden afectar la calidad de vida y la salud cardiovascular.
Por eso, controlar la presión arterial de manera periódica es una parte fundamental del cuidado y la prevención.
¿Qué es la hipertensión?
La hipertensión ocurre cuando la presión con la que circula la sangre por las arterias se mantiene elevada de forma sostenida.
Con el tiempo, el aumento constante de la presión obliga al corazón y a los vasos sanguíneos a trabajar de más, afectando progresivamente distintos órganos del cuerpo.
Como muchas veces no presenta síntomas, la única manera de detectarla es mediante controles y mediciones periódicas.
Factores de riesgo
Existen distintos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión:
- Antecedentes familiares
- Estrés
- Sedentarismo
- Alimentación alta en sodio
- Sobrepeso
- Tabaquismo
- Consumo excesivo de alcohol
- Diabetes o colesterol elevado
Conocer estos factores permite actuar a tiempo y adoptar hábitos más saludables.
¿Cada cuánto es recomendable controlarse?
La frecuencia de control depende de cada persona y sus antecedentes.
En líneas generales, se recomienda:
- Adultos sanos: al menos una vez al año
- Personas con factores de riesgo: controles más frecuentes según indicación médica
- Pacientes hipertensos: seguimiento periódico y controles cardiovasculares regulares
Aunque no haya síntomas, realizar controles permite detectar cambios a tiempo y prevenir complicaciones futuras.
Ante síntomas como dolor en el pecho, falta de aire, alteraciones repentinas en el habla o la visión, es importante consultar de inmediato.
Estudios y controles cardiovasculares
Además del control clínico y la medición de presión arterial, el médico puede solicitar distintos estudios complementarios para evaluar la salud cardiovascular.
Entre ellos:
- Electrocardiograma: evalúa la actividad eléctrica del corazón
- Ecocardiograma: permite observar la estructura y funcionamiento cardíaco
- Laboratorio clínico: ayuda a detectar factores de riesgo y evaluar el estado general de salud
- Estudios cardiovasculares complementarios según cada caso
El seguimiento adecuado permite evaluar el estado general del corazón y detectar posibles alteraciones de manera temprana.
Chequeos integrales en un mismo lugar
En Clínica Modelo Lanús contamos con atención médica y estudios cardiovasculares en un mismo lugar, facilitando el diagnóstico, seguimiento y control de cada paciente.
La presión no se adivina, se mide. Controlarla a tiempo es clave para cuidar tu salud.
Hacete tu chequeo y consultá por controles clínicos y estudios cardiovasculares.