Con la llegada de la primavera aumenta la presencia de ciertos alérgenos ambientales, especialmente el polen. En algunas personas, el sistema inmunitario reacciona frente a estas sustancias y aparecen síntomas como estornudos, congestión nasal, picazón o lagrimeo en los ojos.
Como estas manifestaciones pueden parecerse a las de un resfrío u otras afecciones respiratorias, no siempre es fácil identificar qué las está provocando.
Reconocer los síntomas, prestar atención a cuándo aparecen y saber cuándo consultar puede ayudar a transitar esta época del año con mayor bienestar.
¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?
Las alergias estacionales afectan principalmente la nariz y los ojos. Entre sus manifestaciones más habituales se encuentran:
- Estornudos frecuentes
- Congestión nasal
- Secreción nasal acuosa
- Picazón en la nariz, los ojos, el paladar o la garganta
- Ojos rojos, llorosos o irritados
- Goteo posnasal
- Tos en algunos casos
- Sensación de cansancio, especialmente cuando los síntomas afectan el descanso
Los síntomas pueden aparecer poco después del contacto con el alérgeno y mantenerse mientras continúe la exposición.
¿Alergia o resfrío? Algunas señales pueden ayudar a diferenciarlos
La congestión, los estornudos y la secreción nasal pueden aparecer en ambos cuadros, pero existen algunas diferencias que sirven como orientación.
En las alergias estacionales es frecuente encontrar:
- Estornudos repetidos
- Secreción nasal clara y acuosa
- Picazón en nariz y ojos
- Ojos llorosos o enrojecidos
- Síntomas relacionados con determinados lugares, épocas del año o exposiciones
La fiebre no es característica de la rinitis alérgica y la picazón ocular es mucho más habitual que en un resfrío.La fiebre no es característica de la rinitis alérgica y la picazón ocular es mucho más frecuente que en un resfrío.
En los cuadros respiratorios virales pueden aparecer, además, dolor de garganta, malestar general, dolores musculares, fiebre o febrícula y cansancio.
Estas diferencias sirven como orientación, pero no siempre es posible determinar la causa solo a partir de los síntomas. Ante dudas, síntomas intensos o persistentes, es importante realizar una consulta profesional.
¿Qué puede desencadenar las alergias en primavera?
El polen de árboles, pastos y malezas es uno de los principales desencadenantes de las alergias estacionales.
También pueden intervenir otros alérgenos, como esporas de hongos y moho, ácaros del polvo o caspa de animales, aunque estos pueden estar presentes durante todo el año.
El clima también puede influir. Los niveles de polen suelen aumentar en días cálidos, secos y ventosos, mientras que la lluvia puede reducir temporalmente su presencia en el aire
¿Qué podemos hacer para reducir la exposición?
- Identificar qué situaciones o ambientes empeoran los síntomas.
- Mantener cerradas las ventanas cuando hay alta concentración de polen.
- Cambiarse de ropa y ducharse después de pasar mucho tiempo al aire libre.
- Reducir la acumulación de polvo y controlar la humedad o el moho en el hogar.
Si los síntomas se repiten cada temporada, una consulta permite evaluar sus posibles desencadenantes y definir el abordaje adecuado para cada persona.
¿Cuándo es importante consultar?
Las alergias pueden generar molestias leves, pero también afectar el descanso, las actividades cotidianas y la calidad de vida.
Es recomendable consultar con un profesional cuando:
- Los síntomas son intensos o persistentes.
- Interfieren con el sueño o las actividades habituales.
- No mejoran con las medidas indicadas previamente.
- No está claro si se trata de una alergia u otra afección respiratoria.
- La persona tiene asma u otra enfermedad respiratoria que puede verse afectada.
- Aparecen tos persistente o sibilancias.
Ante dificultad para respirar, hinchazón del rostro o la garganta u otros signos de una reacción alérgica grave, es necesario buscar atención médica de urgencia.
Cuidamos tu salud en cada etapa del año
Que los síntomas aparezcan todos los años en una época determinada no significa que haya que acostumbrarse a convivir con ellos.
Identificar qué los desencadena, diferenciarlos de otros cuadros respiratorios y recibir la orientación adecuada puede ayudar a controlar los síntomas y disfrutar de la primavera con mayor bienestar.
En Clínica Modelo Lanús, acompañamos el cuidado de tu salud con atención profesional adaptada a las necesidades de cada paciente.
Si los síntomas persisten o generan dudas, realizá una consulta médica.