Cuando llega el momento de hacerte un control mamario, es normal que surjan dudas: ¿corresponde una mamografía? ¿Una ecografía? ¿O primero tengo que consultar con un profesional?
El punto de partida es la consulta médica. A partir de una evaluación profesional se puede definir qué controles necesita cada paciente y cuál es el seguimiento más adecuado.
¿Qué puede incluir un control mamario?
Un control puede contemplar distintas instancias: la consulta médica, el examen clínico y, cuando corresponde, estudios por imágenes como la mamografía o la ecografía mamaria.
Durante la consulta es importante conversar sobre tus antecedentes personales y familiares, los controles anteriores y cualquier cambio que hayas notado. Esta información ayuda al profesional a conocer tu historia clínica y definir qué estudios pueden ser necesarios.
Mamografía y ecografía mamaria: no cumplen la misma función
Aunque ambas permiten estudiar las mamas, son estudios diferentes y pueden complementarse según cada caso.
La mamografía obtiene imágenes de las mamas mediante rayos X y es una herramienta fundamental para la detección temprana del cáncer de mama. Puede detectar lesiones cuando todavía son muy pequeñas, no son palpables y no producen síntomas.
La ecografía mamaria, en cambio, utiliza ultrasonido y puede aportar información adicional en determinadas situaciones. Su indicación depende de las características y antecedentes de cada paciente y de la evaluación profesional.
Por eso, en lugar de elegir un estudio por cuenta propia, es importante consultar para definir qué control corresponde en cada caso.
¿Por qué no existe un único esquema de control?
Porque la indicación se adapta a cada paciente.
La edad es uno de los factores que se tienen en cuenta, junto con los antecedentes personales y familiares, la presencia de síntomas y los resultados de estudios anteriores. Por eso, el seguimiento puede ser diferente incluso entre personas de una edad similar.
Cuando existen síntomas o antecedentes que requieren una evaluación particular, el profesional puede indicar controles o estudios específicos para cada caso.
¿Tengo que controlarme aunque no tenga síntomas?
Sí. No tener molestias ni cambios visibles no significa que los controles dejen de ser importantes.
En etapas tempranas, algunas lesiones pueden detectarse mediante estudios por imágenes antes de que produzcan síntomas o puedan palparse. Por eso, realizar los controles correspondientes es una herramienta importante para la detección temprana.
Además, si notás algún cambio, es importante consultar sin esperar al próximo control de rutina. Algunos signos para prestar atención son:
- un bulto o nódulo;
- cambios en la forma o el tamaño de una mama;
- cambios en la piel o el pezón;
- retracción del pezón;
- secreciones inusuales.
Estos cambios no significan necesariamente que se trate de cáncer, pero sí requieren una evaluación médica.
Conocer tus mamas también es parte de cuidarte
Conocer cómo son habitualmente tus mamas puede ayudarte a reconocer posibles cambios. El autoexamen puede ser una forma de familiarizarte con ellas, pero es importante recordar que no reemplaza el control médico ni estudios como la mamografía o la ecografía cuando están indicados.

Si al observarlas o palparlas encontrás algo diferente o que te genere dudas, consultá con un profesional.
¿Cómo prepararte para la consulta?
Para aprovechar mejor el control:
- llevá mamografías, ecografías u otros estudios mamarios que te hayas realizado anteriormente;
- comentá tus antecedentes personales y familiares;
- informá cualquier cambio o síntoma que hayas notado;
- consultá cuándo corresponde realizar tu próximo control y qué seguimiento es adecuado para vos.
Tener esta información disponible ayuda al profesional a conocer tus antecedentes y evaluar los próximos pasos.
Tu control, en el Centro de la Mujer
En el Centro de la Mujer de Clínica Modelo Lanús podés realizar consultas ginecológicas, mamografías y ecografías en un mismo lugar.
Un espacio para acompañar el cuidado y la prevención de manera integral, desde la consulta hasta los estudios que indique cada profesional.
Que octubre sea un recordatorio para cuidar tu salud durante todo el año.